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La vida se trata de tomar constantes decisiones y estas dicen mucho acerca de quiénes somos como personas. Si hay una cosa difícil de hacer es decidir y cuando por fin nos toca hacerlo buscamos una solución que nos brinde paz, bienestar y seguridad

Ahora bien, todos queremos tomar las mejores decisiones y la mejor manera de hacerlo es sujetarnos a la Palabra y obedecer a ella, creyendo con todo nuestro ser que Dios quiere lo mejor para nuestras vidas, y que la manera de guiarnos a ese bien que buscamos es a través de su Palabra revelada.

Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, y camino de vida las reprensiones que te instruyen».

Proverbios 6:23

Nadie sabe lo que va a pasar en el futuro, nuestro único deber es confiar y seguir adelante. Comprometernos a tomar decisiones con base a la Palabra de Dios puede resultar difícil pero si confiamos en que la dirección de Dios es la más segura y confiable Él proveerá de su gracia para que tengamos éxito.

Decisiones Firmes

La Biblia menciona dos clases de personas: aquellos sabios que construyen su vida sobre la roca, con cimientos fuertes y seguros que imposibilitan que los vientos y la tormenta lo destruyan, también nos menciona aquellos necios que edifican sobre terreno blando, donde la casa vida rápidamente se viene abajo por las inundaciones y el viento.

Cuando construimos un cimiento basado en la verdad y en buenas decisiones, podemos tener la confianza de que, por más difíciles que parezcan las circunstancias nuestra vida no será destruida. «Cualquiera, pues, que me oye estas palabras y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca». Mateo 7:24

Cualquiera que sea la decisión que necesites tomar, la Palabra de Dios es una fuente confiable que te guiará a tomar decisiones relacionadas a: los amigos que te convienen, el manejo correcto de las finanzas, la persona correcta con la que puedes formar una familia, el trabajo adecuado, entre otras. Son demasiadas las enseñanzas que allí podemos encontrar para tomar las mejores decisiones, no tomarlas en cuenta es un grave error

El resultado de nuestras decisiones puede acompañarnos toda la vida, a veces no hay segundas oportunidades. Una decisión que tomemos hoy puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso o, incluso, entre la vida y la muerte. Si tenemos en cuenta los principios bíblicos, la conciencia de los demás y los efectos a largo plazo, tomaremos buenas decisiones. Con esto presente, tomemos decisiones firmes que agraden a Dios